‘La casa de sal’, de Raquel Brune, una historia llena de intriga, amor y emoción

Con el talento de las grandes narradoras, Raquel Brune nos ofrece la emocionante historia de una mujer que se atreve a desvelar la verdad, aunque eso signifique desafiar al poder y a sus propios temores.

LA OBRA

UNA JOVEN SIRVIENTA

A los veintiséis años, Sonsoles deja su pequeño pueblo natal para servir en el imponente palacete de los Vargas, dueños de las salinas que sostienen la prosperidad de una ciudad de la costa mediterránea. Allí se encuentra con un entorno estricto, manejado con mano dura por una matriarca que inspira tanto respeto como temor.

UNA FAMILIA PODEROSA

Con el paso de las semanas, Sonsoles comprende que los habitantes de la mansión esconden más de una sombra. Viejos agravios, alianzas incómodas y silencios impuestos tejen un entramado que la joven deberá aprender a descifrar si quiere sobrevivir en una casa donde incluso la verdad tiene dueño.

UN VERANO DE SECRETOS, PASIÓN Y MAR

Ese verano, varios hombres jóvenes aparecen asesinados, y la ciudad se sumerge en el miedo. Nada encaja y cada descubrimiento sacude las certezas de Sonsoles, que tendrá que decidir hasta dónde llega su lealtad hacia los Vargas justo cuando el amor irrumpe por primera vez en su vida y la obliga a enfrentarse a lo que realmente desea.

LA AUTORA

Raquel Brune empezó escribiendo novelas de fantasía (Los guardianes de almas y la bilogía «Nigromantes») y misterio (Oscura es la noche). Además de escribir, leer y escuchar música de forma compulsiva, es divulgadora literaria y habla de ficción y creatividad en sus redes y allí donde le dejen divagar. La casa de sal supone un punto de inflexión en su carrera: una novela de ficción femenina con toques góticos, una obra apasionante y adictiva que revela a una narradora sensible y poderosa.